Las dos anteriores entregas, me parecieron bastante soporíferas: entretenían, pero no lo suficiente, porque parecían un chicle demasiado estirado. No me gusta hablar mal del universo de Tolkien. No soy un fan absoluto, pero sí una persona que cuando era más joven disfrute leyendo los libros, y que cuando por fin, una película de imagen real como la trilogía de El señor de los anillos, veía la luz, mis sueños se veían cumplidos, y pude disfrutar de cada minuto en pantalla como hasta ahora sigo haciéndolo.
Espero que el problema de esta nueva trilogía estirada demasiado y que quizá con una película o máximo con dos habría quedado mucho mejor, no sea precisamente que conocía los libros, los había leído, y me habían encantado la anterior trilogía. Pero es que en El Hobbit, falta todo lo que aquella tenía. Los personajes no tienen química entre si, no hay un verdadero sentimiento de grupo con una meta común. La épica parece muy disuelta con todo el CGI que se ha metido ha saco, y que no permite ni disfrutar del visionado de un orco, pues se nota demasiado, que todo es artificial, y no hay ni un solo maquillaje para crear esos ejércitos de monstruos. Todo esto y la cantidad de historias y escenas que el señor Jackson se ha sacado de la manga, han hecho que no disfrute de la película como debería haberlo hecho.
En esta ocasión, Peter Jackson, nos situa justo donde termino la anterior entrega, con un Smaug jurando venganza. Pues bien, en un par de escenas, queda ventilado, y pasamos directamente a lo que es toda la película: una batalla de cinco ejércitos generados por ordenador por el control del monte de los enanos. Y punto, no hay nada más y eso que Jackson lo intenta haciéndonos colar alguna que otra escena y personaje inventado, pero que careen de todo interés, y estas deseando llegue por fin el desenlace.
Estoy seguro que muchos estaréis en desacuerdo conmigo, pero no me podéis negar que en esta trilogía, el listón se ha bajado y mucho. Y no me vale la escusa de que se esta adaptando un cuento, y es lo que se quiere transmitir a la pantalla. Si eso fuera verdad, no veríamos tanta sangre, tanta muerte, y un niño de 5 años debería ser apto para verla por el disfrute de la aventura, pero eso no es para nada cierto. Un niño saldría horrorizado de tanta sangre y destrucción mostrada en pantalla.
Además están las escenas de acción imposibles. Sí, ya se que es fantasía, pero no me creo por ningún lado, casi todo lo que hace Legolas luchando, y sin embargo, sí que me lo creía en ESDLA.
Los actores, bastante tienen con cumplir su papel, y tan solo me limitó a nombrarlos, pues hacen lo mismo que las anteriores entregas: Martin Freeman, Ian McKellen, Richard Armitage, Luke Evans y Orlando Bloom.
En definitiva, se puede ver, no se ya si recomendar mucho, pero desde luego, es de obligatorio visionado si te has tragado las anteriores entregas.
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viernes, 17 de abril de 2015
miércoles, 11 de junio de 2014
X-Men: Días del futuro pasado
Brian Singer vuelve a la franquicia que tan buenos resultados le dio, para hacer una secuela-precuela, que hay que ver olvidándose un poco de lo sucedido en los dos Spin Off de Lobezno y la tercera parte de la saga X-Men.
En un futuro cercano, la humanidad y los mutantes están en peligro de extinción a causa de una devastadora guerra. La única manera de impedir que lo peor ocurra, es mandar a Lobezno al pasado, justo antes de que se desencadenaran los sucesos que acabaron en la guerra entre humanos y mutantes. En ese pasado, Lobezno se las tendrá que apañar con las versiones jóvenes de los mutantes más importantes: Magneto y el Profesor Xavier.
Aunque por lo escrito al principio parezca que hay que deshacerse de mucho de lo visto en las distintas películas de X-Men, en realidad, se trata de las peores películas, y las que más falta de coherencia con el resto tienen. En esta ocasión, y saltándose esas faltas de coherencias, todo tiene sentido, y Singer consigue una película que si bien no llega a la altura de Primera Generación, se queda muy cerca.
Se le da más importancia al dramatismo, y eso que las escenas de acción no son pocas, pero lo que ocurre en pantalla, realmente nos importa, y no es un mero ejercicio de escenas llenas de pirotecnia y efectos especiales. Aunque también hay que decir, que la película contiene algunas de las mejores escenas de acción de la saga, como por ejemplo la inicial que sirve como prologo, y en la que aparece en medio del Pentagono y haciendo de las suyas un divertido Quicksilver.
Seguro que los más puristas encuentran una muy libre adaptación de los comics y solo por eso la rechazan rotundamente. A mi aunque me gustan los comics, por muchos motivos (entre ellos la falta de tiempo y dinero) no puedo leerlos, y quizá ese ha sido uno de los motivos por los que he disfrutado plenamente de la película, y no he tenido que poner ningún pero a lo que en pantalla se me estaba presentando. En el programa de Chiflados por el cine, incluso tuve que preguntar si la apariencia de Bolivar Trask, era la misma en la película y en los comics, algo que por lo que me demostraron, era completamente diferente, pero no me importó.
Entre los actores, tenemos al siempre eficiente Hugh Jackman, apoderándose de nuevo del personaje y haciéndolo suyo (¿alguien se puede imaginar a otro actor para ser Lobezno?), así como el estupendo trabajo de Ian McKellen y Patrick Stewart. Michael Fassbender y James McAvoy, también destacan por su estupendo trabajo, además no solo demuestran que se lo pasaron en grande, sino que creían en los personajes, y eso se nota, incluso más que en Primera Generación. Por otro lado, tenemos a otro montón de caras celebres, y que todos están correctos: Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Ellen Page, Shawn Ashmore, Omar Sy, Peter Dinklage, Evan Peters, Halle Berry, Brian Cox,Famke Janssen, Anna Paquin, James Marsden y Kelsey Grammer.
En definitiva, una vuelta de Singer al lado correcto de los superheroes, que aunque no le haya salido tan redonda como las dos primeras entregas de la saga, sí que es una digna secuela de Primera Generación.
En un futuro cercano, la humanidad y los mutantes están en peligro de extinción a causa de una devastadora guerra. La única manera de impedir que lo peor ocurra, es mandar a Lobezno al pasado, justo antes de que se desencadenaran los sucesos que acabaron en la guerra entre humanos y mutantes. En ese pasado, Lobezno se las tendrá que apañar con las versiones jóvenes de los mutantes más importantes: Magneto y el Profesor Xavier.
Aunque por lo escrito al principio parezca que hay que deshacerse de mucho de lo visto en las distintas películas de X-Men, en realidad, se trata de las peores películas, y las que más falta de coherencia con el resto tienen. En esta ocasión, y saltándose esas faltas de coherencias, todo tiene sentido, y Singer consigue una película que si bien no llega a la altura de Primera Generación, se queda muy cerca.
Se le da más importancia al dramatismo, y eso que las escenas de acción no son pocas, pero lo que ocurre en pantalla, realmente nos importa, y no es un mero ejercicio de escenas llenas de pirotecnia y efectos especiales. Aunque también hay que decir, que la película contiene algunas de las mejores escenas de acción de la saga, como por ejemplo la inicial que sirve como prologo, y en la que aparece en medio del Pentagono y haciendo de las suyas un divertido Quicksilver.
Seguro que los más puristas encuentran una muy libre adaptación de los comics y solo por eso la rechazan rotundamente. A mi aunque me gustan los comics, por muchos motivos (entre ellos la falta de tiempo y dinero) no puedo leerlos, y quizá ese ha sido uno de los motivos por los que he disfrutado plenamente de la película, y no he tenido que poner ningún pero a lo que en pantalla se me estaba presentando. En el programa de Chiflados por el cine, incluso tuve que preguntar si la apariencia de Bolivar Trask, era la misma en la película y en los comics, algo que por lo que me demostraron, era completamente diferente, pero no me importó.
Entre los actores, tenemos al siempre eficiente Hugh Jackman, apoderándose de nuevo del personaje y haciéndolo suyo (¿alguien se puede imaginar a otro actor para ser Lobezno?), así como el estupendo trabajo de Ian McKellen y Patrick Stewart. Michael Fassbender y James McAvoy, también destacan por su estupendo trabajo, además no solo demuestran que se lo pasaron en grande, sino que creían en los personajes, y eso se nota, incluso más que en Primera Generación. Por otro lado, tenemos a otro montón de caras celebres, y que todos están correctos: Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Ellen Page, Shawn Ashmore, Omar Sy, Peter Dinklage, Evan Peters, Halle Berry, Brian Cox,Famke Janssen, Anna Paquin, James Marsden y Kelsey Grammer.
En definitiva, una vuelta de Singer al lado correcto de los superheroes, que aunque no le haya salido tan redonda como las dos primeras entregas de la saga, sí que es una digna secuela de Primera Generación.
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martes, 17 de diciembre de 2013
El Hobbit: La desolación de Smaug
Peter Jackson vuelve a reventar la taquilla navideña, con el estreno de esta segunda parte de la trilogía que se ha sacado de la manga, adaptando el libro de JRR Tolkien. Decir que es mejor que la primera (que lo es), no es suficiente para pasar por alto algún que otro error, donde el más evidente es que las películas, están estiradas cual chicle, pasando incluso por inventarse personajes, y escenas que nunca estuvieron en el libro.
En esta entrega, recuperamos enseguida a la compañía de los enanos en su aventura. Su meta es conseguir llegar al Reino de Erebor, y poder batir al dragón Smaug, que fue el que saco a los enanos de su hogar. A lo largo del camino, se cruzaran con mil aventuras, y con distintos personajes.
El ritmo de la película es superior al de la anterior entrega, y donde teníamos pasajes bastantes aburridos, aquí los tenemos algo más entretenidos, llegando hasta un gran cliffhanger final, que verdaderamente nos deja con ganas de más. Y como he dicho al principio, aunque la película resulta muy entretenida, sobretodo en su pasaje final, con esos últimos 40-30 minutos protagonizados por el poderoso dragón Smaug, no se puede pasar por alto todo lo que ha hecho Jackson para llenar la saca y tener tres estrenos de una saga, que con dos películas habría quedado más que finiquitada. Inventarse personajes, darle un giro a ciertos pasajes del libro, e inventarse otros, no ha redundado en un beneficio final, sino todo lo contrario, y en cierta manera llaga a alejarnos un poco de la maravillosa aventura de Bilbo Bolsón, que tan bien narro Tolkien en su obra.
Entre los actores, tenemos de nuevo a Martin Freman, perfecto para el papel, lo mismo que Ian McKellen (no puedo imaginarme un Gandalf que no fuera él). Richard Armitage, de nuevo esta muy bien en su papel, y en esta ocasión, recuperamos a Orlando Bloom, que vuelve con su Legolas de El señor de los Anillos. También tenemos a la televisiva Evangeline Lilly (en uno de esos papeles inventados, la elfa Tauriel), y por supuesto, el gran fichaje, es Benedict Cumbertbach, que con la captura de movimiento, y con su voz, son el Dragón Smaug, y el nigromante. Este último, es un punto a favor, pues da una buena lección de como apoderarse de una película, sin ni siquiera tener presencia física real en ella.
Otro punto que podemos abordar, son los efectos especiales. No están tan bien logrados en ciertas escenas. y se nota demasiado el CGI, tanto que alguna pelea de Legolas, me llego a recordar al peor Matrix. Por lo demás, están correctos, aunque creo que se ha abusado de ellos.
En definitiva, la película entretiene, y mucho más que la anterior, así que es completamente recomendable.
En esta entrega, recuperamos enseguida a la compañía de los enanos en su aventura. Su meta es conseguir llegar al Reino de Erebor, y poder batir al dragón Smaug, que fue el que saco a los enanos de su hogar. A lo largo del camino, se cruzaran con mil aventuras, y con distintos personajes.
El ritmo de la película es superior al de la anterior entrega, y donde teníamos pasajes bastantes aburridos, aquí los tenemos algo más entretenidos, llegando hasta un gran cliffhanger final, que verdaderamente nos deja con ganas de más. Y como he dicho al principio, aunque la película resulta muy entretenida, sobretodo en su pasaje final, con esos últimos 40-30 minutos protagonizados por el poderoso dragón Smaug, no se puede pasar por alto todo lo que ha hecho Jackson para llenar la saca y tener tres estrenos de una saga, que con dos películas habría quedado más que finiquitada. Inventarse personajes, darle un giro a ciertos pasajes del libro, e inventarse otros, no ha redundado en un beneficio final, sino todo lo contrario, y en cierta manera llaga a alejarnos un poco de la maravillosa aventura de Bilbo Bolsón, que tan bien narro Tolkien en su obra.
Entre los actores, tenemos de nuevo a Martin Freman, perfecto para el papel, lo mismo que Ian McKellen (no puedo imaginarme un Gandalf que no fuera él). Richard Armitage, de nuevo esta muy bien en su papel, y en esta ocasión, recuperamos a Orlando Bloom, que vuelve con su Legolas de El señor de los Anillos. También tenemos a la televisiva Evangeline Lilly (en uno de esos papeles inventados, la elfa Tauriel), y por supuesto, el gran fichaje, es Benedict Cumbertbach, que con la captura de movimiento, y con su voz, son el Dragón Smaug, y el nigromante. Este último, es un punto a favor, pues da una buena lección de como apoderarse de una película, sin ni siquiera tener presencia física real en ella.
Otro punto que podemos abordar, son los efectos especiales. No están tan bien logrados en ciertas escenas. y se nota demasiado el CGI, tanto que alguna pelea de Legolas, me llego a recordar al peor Matrix. Por lo demás, están correctos, aunque creo que se ha abusado de ellos.
En definitiva, la película entretiene, y mucho más que la anterior, así que es completamente recomendable.
martes, 18 de diciembre de 2012
El Hobbit: Un viaje inesperado
Puedo decir que la película no me ha decepcionado pero no porque le haya salido perfecta a Peter Jackson, sino porque ya iba al cine con mis temores, y en buena parte, se vieron confirmados.
Antes de nada, decir que acudí el día del estreno a la película, en compañía de grandes blogueros, que nos habíamos reunido con el fin de disfrutar de la película tras una cena-charla cinefila. Así pues pude ver El Hobbit en compañía de los amigos de Cinemascomics y Bendita Cinefilia.
La sinopsis, es fiel al libro, Bilbo, tras un reencuentro con el mago Gandalf, decide irse a la aventura junto a 13 enanos que quieren recuperar sus tierras, pues viven en el exilio, por culpa del dragón Smaug. A pesar de mostrarse muy reticente con la aventura, enseguida se adapta al camino y a la compañía del mago y los enanos, una aventura que le llevara a encontrarse con el anillo único, que estaba en poder de Gollum.
Hace ya muchos años que leí El Hobbit, y al revés que me pasara con el El señor de los anillos (que he leído en varias ocasiones, y tenía mucho más fresco su recuerdo), no recordaba muy bien todos los pasajes del libro, aunque me agrado encontrarme con los que más recordaba, como es el caso del encuentro entre Bilbo y Gollum, y el pasaje de los tres trolls. El resto, me dio la impresión de estar estirado para poder llegar a las tres horas, y así poder hacer de nuevo una trilogía de más de 9 horas, que para la edición domestica, con el montaje del director, seguro se queda en 12. Y sino que me digan a mi que pinta el mago Randagast, que no recuerdo muy bien si aparecía en el libro, y su vergonzante escena ( ¿ha encontrado Jackson a su Jar Jar Binks?), y aunque los flashbacks sean necesarios para meterte de lleno en la historia, quizá ha abusado de ellos, o los ha hecho demasiado largos.
En cuanto a los actores, brilla con luz propia Martin Freeman, un gran hobbit, muy por encima del interpretado por Elijah Wood, y Andy Serkis, que los avances tecnológicos le han permitido crear un nuevo Gollum aún más expresivo. También tenemos al eterno Ian Mckellen, que como antes lo hiciera en El Señor, vuelve a crear al perfecto Gandalf. Y a Richard Armitage como Thorin, y su larga compañía de enanos, a los que no voy a citar, pero que al igual que Armitage, lo hacen bastante bien.
También debo decir, que creo que Jackson ha abusado un poco de la música, pues no para en toda la película, y creo que alguna escena menos importante, habría quedado mejor sin estar presente.
Es una película para dejarnos con expectativas a lo que tiene que venir, porque todo lo relevante, esta aún por venir.
Aún con todo, debo de decir que la película no me ha disgustado, pero tampoco me ha encantado, ni me ha dejado con la boca abierta, como sí lo hicieron alguna de las películas de la trilogía de El señor de los anillos. Pienso que es una pelúcula que hay que ver, y que resulta entretenida, a pesar de rozar en alguna ocasión el tedio (estoy seguro que por esto me vais a criticar), así que la recomiendo.
Antes de nada, decir que acudí el día del estreno a la película, en compañía de grandes blogueros, que nos habíamos reunido con el fin de disfrutar de la película tras una cena-charla cinefila. Así pues pude ver El Hobbit en compañía de los amigos de Cinemascomics y Bendita Cinefilia.
La sinopsis, es fiel al libro, Bilbo, tras un reencuentro con el mago Gandalf, decide irse a la aventura junto a 13 enanos que quieren recuperar sus tierras, pues viven en el exilio, por culpa del dragón Smaug. A pesar de mostrarse muy reticente con la aventura, enseguida se adapta al camino y a la compañía del mago y los enanos, una aventura que le llevara a encontrarse con el anillo único, que estaba en poder de Gollum.
Hace ya muchos años que leí El Hobbit, y al revés que me pasara con el El señor de los anillos (que he leído en varias ocasiones, y tenía mucho más fresco su recuerdo), no recordaba muy bien todos los pasajes del libro, aunque me agrado encontrarme con los que más recordaba, como es el caso del encuentro entre Bilbo y Gollum, y el pasaje de los tres trolls. El resto, me dio la impresión de estar estirado para poder llegar a las tres horas, y así poder hacer de nuevo una trilogía de más de 9 horas, que para la edición domestica, con el montaje del director, seguro se queda en 12. Y sino que me digan a mi que pinta el mago Randagast, que no recuerdo muy bien si aparecía en el libro, y su vergonzante escena ( ¿ha encontrado Jackson a su Jar Jar Binks?), y aunque los flashbacks sean necesarios para meterte de lleno en la historia, quizá ha abusado de ellos, o los ha hecho demasiado largos.
En cuanto a los actores, brilla con luz propia Martin Freeman, un gran hobbit, muy por encima del interpretado por Elijah Wood, y Andy Serkis, que los avances tecnológicos le han permitido crear un nuevo Gollum aún más expresivo. También tenemos al eterno Ian Mckellen, que como antes lo hiciera en El Señor, vuelve a crear al perfecto Gandalf. Y a Richard Armitage como Thorin, y su larga compañía de enanos, a los que no voy a citar, pero que al igual que Armitage, lo hacen bastante bien.
También debo decir, que creo que Jackson ha abusado un poco de la música, pues no para en toda la película, y creo que alguna escena menos importante, habría quedado mejor sin estar presente.
Es una película para dejarnos con expectativas a lo que tiene que venir, porque todo lo relevante, esta aún por venir.
Aún con todo, debo de decir que la película no me ha disgustado, pero tampoco me ha encantado, ni me ha dejado con la boca abierta, como sí lo hicieron alguna de las películas de la trilogía de El señor de los anillos. Pienso que es una pelúcula que hay que ver, y que resulta entretenida, a pesar de rozar en alguna ocasión el tedio (estoy seguro que por esto me vais a criticar), así que la recomiendo.
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