Entretenida película de genero mafioso dirigida por Scott Cooper con Johny Depp como protagonista. Y cuando digo entretenida, me refiero a del montón, pues es lo que me ha parecido la película.
No aporta nada nuevo, ni hay maestría en su oficio, y es algo que le pesa pues en este genero tenemos unas cuantas películas que podríamos catalogar entre lo mejor del cine.
Depp encarna a Whitey Bulger, mafioso irlandés en Bostón, que ve en un amigo de la infancia, ahora metido en el FBI la oportunidad de su vida como criminal. Hace de soplón para la agencia, quitándose de en medio a la mafia italiana, y el se poco a poco va haciéndose con el poder criminal de Bostón impunemente.
La película esta basada en un hecho real, y ambientada en la época en la que se se produjo tal hecho, los años 70. La ambientación esta muy conseguida, pero el maquillaje que lleva Depp en el rostro para parecerse lo máximo posible al criminal real, pesa mucho no solo en su actuación sino que también a lo largo de la película. Es difícil ver una escena en la que aparece Depp, y no pensar en que es un famoso actor disfrazado. No digo que lo haga mal en su papel, pero todos los kilos de maquillaje le restan mucha credibilidad.
La película resulta entretenida, y fácil de ver. Quizá demasiado fácil, tanto que se vuelve demasiado básica. Hasta se usa el recurso de las entrevistas para ir narrando la acción, como si un buen capítulo de la primera temporada de True Detective se tratara, pero sin llegar al nivel de esta.
El drama esta bien desarrollado, y tampoco te acabas de creer a los personajes del todo. Resulta muy díficil empatizar con ninguno de ellos, lo que provoca cierta distancia con el espectador. Cuando acabas empezando a aconstumbrarte a alguno de ellos, su historia da un pequeño giro, y desaparece la pequeña simpatía que podíamos tener hacia su personaje. Y no me refiero a que haya que simpatizar con criminales, pero el drama debería de acercarnos un poco a ello, y conocer sus motivaciones reales.
En el cast, tenemos al ya mencionado Johny Depp, pero la verdad es que este plagado de buenos actores, que se quedan a medio gas, no es que esten mal, pero sus personajes no permiten mucho juego: Joel Edgerton, Benedict Cumberbatch, Rory Cochrane, Jesse Plemons, Dakota Johnson, Kevin Bacon, Peter Sarsgaard y Corey Stoll. De hecho, cuando aparece Corey Stoll, casi estas temiendo que saque una espada de plata y acabe con Depp, como en la serie The Strain que protagoniza, pues el aspecto de Depp, recuerda mucho a los Strigoi que allí aparecen.
En definitiva, una película entretenida, para ver y olvidar. Se puede recomendar pero con muchos peros.
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miércoles, 2 de marzo de 2016
domingo, 22 de noviembre de 2015
Ant-Man
Ya tenía ganas de darle un vistazo a la que prometía ser una de las películas pequeñas de Marvel. Ninguna decepción, nace con un espíritu pequeño, pero a medida que avanza la trama, se va haciendo más grande.
Me ha encantado esta sencilla y entretenida película. Peyton Reed, sustituye en la dirección a Edgar Wrigth en esta película presentación del que será un futuro Vengador, Ant-Man. Hank Pym está retirado de la dirección de su empresa tecnológica. El fue el creador de la llamada partícula Pym. Dicha partícula tiene el poder de empequeñecer y agrandar, todo controlado a través de un traje, y de ciertos aparatos sofisticados. Hank no quiere desvelar su secreto, pues en malas manos puede llegar a crear un ejercito de supersoldados, que con un mínusculo tamaño, son capaces de mucho poder destructivo, pues al igual que las hormigas, en ese tamaño, pueden desarrollar un fuerza 50 veces mayor. Uno de sus discípulos, Cross, esta apunto de descubrir el secreto de Pym, por lo que Hank, a su avanzada edad, se ve obligado junto a su hija, a buscar al candidato perfecto para volver a ser Ant-Man (como el ya fue en su juventud), y así poder destruir los avances de Cross. El elegido es Scott Lang, un ladrón y estafador al por mayor (aunque tan solo a la manera Robin Hood), que acaba de salir de la cárcel.
No sabemos lo que habría sido de la película en manos de Wrigth, pero no hay que quitar merito a lo que ha hecho Reed. Desde una entrega modesta, crea una película llena de entretenimiento, donde casi nada falla. La elección de los actores, desde luego juega en su favor, pero también el haber podido dominar un guión escrito a muchas manos, conteniendolo, y sabiendo dosificar las escenas de acción, con el humor, y con un desarrollo de personajes fuera de lo común en universo cinematográfico Marvel (no así sus últimas incursiones en tv con las estupendas Daredevil y Jessica Jones).
Paul Rudd es el protagonista, y aguanta bien con el peso de la película, haciendo además un superhéroe fuera de lo común, y bastante creíble. A pesar de sus dotes para la mecánica y la electricidad, transmite cercanía, y da la sensación de que a cualquiera nos podría haber pasado lo que a él. No se queda atrás Michael Douglas, ni Evangeline Lilly, ambos muy correctos. Corey Stoll además como el villano de la función cumple, y a su favor está que en esta ocasión, su personaje ha sido bien dibujado en el guión. Mención a parte tienen el roba escenas Michael Peña (el más gracioso de la función) y la pequeña Abby Ryder Fortson, capaz de robarte el corazón.
La unión con la fase 2 (o 3 ya no se por cual va) de Marvel, es perfecta, no solo se hace mención a los Vengadores, sino que además de aparecer, están desde el principio en la trama con las menciones no solo a ellos, sino a Hydra y a SHIELD.
Un acertado final que mantiene el tono desenfadado, modesto y ligero de toda la película, y que no hace otra cosa que provocarme que os recomiende la película. Entre las pequeñas modestias y las ligerezas, nace algo grande y muy entretenido.
Me ha encantado esta sencilla y entretenida película. Peyton Reed, sustituye en la dirección a Edgar Wrigth en esta película presentación del que será un futuro Vengador, Ant-Man. Hank Pym está retirado de la dirección de su empresa tecnológica. El fue el creador de la llamada partícula Pym. Dicha partícula tiene el poder de empequeñecer y agrandar, todo controlado a través de un traje, y de ciertos aparatos sofisticados. Hank no quiere desvelar su secreto, pues en malas manos puede llegar a crear un ejercito de supersoldados, que con un mínusculo tamaño, son capaces de mucho poder destructivo, pues al igual que las hormigas, en ese tamaño, pueden desarrollar un fuerza 50 veces mayor. Uno de sus discípulos, Cross, esta apunto de descubrir el secreto de Pym, por lo que Hank, a su avanzada edad, se ve obligado junto a su hija, a buscar al candidato perfecto para volver a ser Ant-Man (como el ya fue en su juventud), y así poder destruir los avances de Cross. El elegido es Scott Lang, un ladrón y estafador al por mayor (aunque tan solo a la manera Robin Hood), que acaba de salir de la cárcel.
No sabemos lo que habría sido de la película en manos de Wrigth, pero no hay que quitar merito a lo que ha hecho Reed. Desde una entrega modesta, crea una película llena de entretenimiento, donde casi nada falla. La elección de los actores, desde luego juega en su favor, pero también el haber podido dominar un guión escrito a muchas manos, conteniendolo, y sabiendo dosificar las escenas de acción, con el humor, y con un desarrollo de personajes fuera de lo común en universo cinematográfico Marvel (no así sus últimas incursiones en tv con las estupendas Daredevil y Jessica Jones).
Paul Rudd es el protagonista, y aguanta bien con el peso de la película, haciendo además un superhéroe fuera de lo común, y bastante creíble. A pesar de sus dotes para la mecánica y la electricidad, transmite cercanía, y da la sensación de que a cualquiera nos podría haber pasado lo que a él. No se queda atrás Michael Douglas, ni Evangeline Lilly, ambos muy correctos. Corey Stoll además como el villano de la función cumple, y a su favor está que en esta ocasión, su personaje ha sido bien dibujado en el guión. Mención a parte tienen el roba escenas Michael Peña (el más gracioso de la función) y la pequeña Abby Ryder Fortson, capaz de robarte el corazón.
La unión con la fase 2 (o 3 ya no se por cual va) de Marvel, es perfecta, no solo se hace mención a los Vengadores, sino que además de aparecer, están desde el principio en la trama con las menciones no solo a ellos, sino a Hydra y a SHIELD.
Un acertado final que mantiene el tono desenfadado, modesto y ligero de toda la película, y que no hace otra cosa que provocarme que os recomiende la película. Entre las pequeñas modestias y las ligerezas, nace algo grande y muy entretenido.
martes, 7 de octubre de 2014
Ahí os quedáis
Otra comedia ligera del director Shawn Levy, aunque en esta ocasión, contenga más momentos de drama amable que de comedia.
La muerte del patriarca de una familia judía, consigue que toda la familia (cuatro hijos y la madre), se junten para llevar a cabo la última voluntad del difunto, que no es otra que cumplir con una tradición judía, donde los miembros de la familia tienen que permanecer juntos durante siete días para honrar la memoria de su padre. Por supuesto, la convivencia se hace difícil, y trae más de una sorpresa.
El tono general, es más bien de drama, un drama amable, donde Levy, no fuerza la máquina buscando las lagrimas del espectador, sino más bien la comprensión de lo que esta sucediendo en esta familia, y en todo caso, conmover ligeramente en alguna escena. La comedia queda en la pequeña sonrisa por algún que otro momento, que suele coincidir con algún pequeño giro en la trama.
La película suena a ya muy vista, a no ser por la novedad de introducir la tradición judía como vehículo de la narración, aunque no deja de ser entretenida.
Lo que sí ha sabido elegir Levy, es el cast actoral. Casi todos figuras de renombre, como un estupendo Jason Bateman, muy capaz de pasar de un registro de drama a otro de comedia. Una no menos estupenda Jane Fonda, como una madre de lo más original. Rose Byrne, genial como casi siempre. Tina Fey, muy desaprovechada, pues estas esperando continuamente saque su lado más irónico y comico, y salvo por alguna replica graciosilla, el guión no le permite lucirse. También tenemos a Adam Driver, Timothy Olyphant, y Corey Stoll.
En definitiva, una película que pasar sin pena ni gloria por las salas de cine, pero que puede tener su oportunidad para un pase televisivo, o para un alquiler de DVD en una tarde lluviosa (como diría el amigo Enrique Abenia), donde no somos demasiado exigentes. Se puede recomendar sin mucha exigencia en el visionado.
La muerte del patriarca de una familia judía, consigue que toda la familia (cuatro hijos y la madre), se junten para llevar a cabo la última voluntad del difunto, que no es otra que cumplir con una tradición judía, donde los miembros de la familia tienen que permanecer juntos durante siete días para honrar la memoria de su padre. Por supuesto, la convivencia se hace difícil, y trae más de una sorpresa.
El tono general, es más bien de drama, un drama amable, donde Levy, no fuerza la máquina buscando las lagrimas del espectador, sino más bien la comprensión de lo que esta sucediendo en esta familia, y en todo caso, conmover ligeramente en alguna escena. La comedia queda en la pequeña sonrisa por algún que otro momento, que suele coincidir con algún pequeño giro en la trama.
La película suena a ya muy vista, a no ser por la novedad de introducir la tradición judía como vehículo de la narración, aunque no deja de ser entretenida.
Lo que sí ha sabido elegir Levy, es el cast actoral. Casi todos figuras de renombre, como un estupendo Jason Bateman, muy capaz de pasar de un registro de drama a otro de comedia. Una no menos estupenda Jane Fonda, como una madre de lo más original. Rose Byrne, genial como casi siempre. Tina Fey, muy desaprovechada, pues estas esperando continuamente saque su lado más irónico y comico, y salvo por alguna replica graciosilla, el guión no le permite lucirse. También tenemos a Adam Driver, Timothy Olyphant, y Corey Stoll.
En definitiva, una película que pasar sin pena ni gloria por las salas de cine, pero que puede tener su oportunidad para un pase televisivo, o para un alquiler de DVD en una tarde lluviosa (como diría el amigo Enrique Abenia), donde no somos demasiado exigentes. Se puede recomendar sin mucha exigencia en el visionado.
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