Stephenie Meyer tiene una nueva victima, y se llama Andrew Niccol, el cual ha sido el director de esta película que sigue los derroteros de la anterior saga de Meyer, Crepusculo.
Un tanto aburrida, esperando a que pase algo emocionante a lo largo de la película, nos encontramos ante una Tierra que ha sido invadida por una raza alienigena que como parásitos ocupa el cuerpo de los humanos para poder sobrevivir. El planeta entero ha sido conquistado, y salvo por un pequeño reducto de rebeldes, todo esta en sus manos. Melanie, una de esas rebeldes, ha caído en las manos de los alienigenas, y su cuerpo es invadido por Wanderer, un ente que no es capaz de dominar a la mente del cuerpo del anfitrión y va simpatizando con ella. A la vez (y como no podía ser de otra manera viniendo de una novela de Meyer), Melanie y Wanderer, establecen un triángulo amoroso con dos jóvenes en medio del cuartel rebelde.
La verdad es que la película daba para mucho, o por lo menos su premisa así podía hacerlo presagiar, pero se queda en nada. Todo es bastante aburrido, ocurre con excesiva pausa para llegar a las dos horas de metraje, e incluso me atrevería a decir que hay alguna que otra escena bastante sonrrojante (para mi cualquiera en la que Melanie habla consigo misma o con Wanderer).
Por otro lado, lo mejor de la película es la puesta en escena y al aprovechamiento de las localizaciones y los paisajes, algo que es insuficiente para justificar que una película te ha gustado (en algo se tenía que notar la mano de Niccol).
En cuanto a los actores, tenemos a Saoirse Ronan como Melanie-Wanderer, que aunque nos permite ver que es una estupenda actriz, aquí hace lo que puede con el lastre de su personaje (hablar consigo misma), y como he comentado antes, a veces queda un poco ridículo. Podemos destacar a William Hurt, es el que mejor esta en su papel, aunque aún no me explico que hace en medio de una película de este tipo, tan dirigida al fenómeno fan adolescente. Diane Kruger tampoco tiene un buen personaje, y hace lo que puede. El resto del cast, podemos destacar a Max Irons y Jake Abel, pero tan solo por ser parte de ese triangulo amoroso.
En definitiva, como esto no mejore en futuras entregas, que es por seguro que vamos a tener, me temo que me voy a quedar igual que con Crepúsculo, incapaz de pasar de la primera película. Si te gusta la película dirigida al fan adolescente, sin duda esta es tu película, el resto mejor abstenerse.
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jueves, 25 de julio de 2013
viernes, 2 de marzo de 2012
In time
Tenía tantas ganas de que me gustara esta película como gran aficionado a la scifi que soy, que a pesar de todo lo que había leído y oído hablar de ella, me predispuse de buena gana a que todos estuvieran equivocados. Una lástima, me decepciono en gran parte, aunque no tanto como a la mayoría de la crítica. Si obviamos en gran parte de la película a la pareja protagonista, la película anda por si sola, pero en cuanto hacen acto de presencia, Timberlake, y Seyfried, y su peculiar trama, la película baja muchos enteros.
Estamos en el futuro, donde la humanidad, ha conseguido la vida eterna, y además con una apariencia de 25 años. Para evitar la superpoblación que esto podía generar, los cuerpos han sido mutados geneticamente, y al llegar a los 25 años, su reloj de vida se pone en marcha, dándoles tan solo un año de vida extra. Eso sí, pueden ir ganando tiempo, como si de dinero se tratara. Esto por supuesto, trae el problema de siempre, unos pocos tienen mucho tiempo, y por lo tanto la inmortalidad, y el control del mundo, y otros muchos, tienen poco y tienen que ir sobreviviendo al límite si es que lo consiguen.
No me digáis que la premisa de partida, no daba para mucho juego, y de hecho lo da, lo malo es que su director Andrew Niccol, se queda en el contexto, y con los protagonistas, parece llevar otro rollo. Niccol, el que nos deslumbrar con la magnífica película de ciencia ficción Gattaca, no hace lo suficiente para contentar del todo al espectador, y parece completamente rendido al cine comercial.
En cuanto la película esta presentada, así como su dúo protagonista, la trama da un giro vertiginosos, hacía una especie de Bonnie and Clyde, donde enseguida llegamos a desconectar, por no convencernos nada a sus protagonistas. Y no porque lo hagan mal, sino porque su papel no da más de si. Resulta increíble que Seyfried, se rinda tan pronto y de semejante manera a los brazos de Timberlake, y que a pesar de en las numerosas ocasiones en las que poseen mucho tiempo, no sean capaces de guardarse un poco más, para no llegar al límite que llegan continuamente (me entenderéis si habéis visto la peli).
Entre los protagonistas, ademas de a los ya mencionados Justin Timberlake, y Amanda Seyfried, tenemos al competente Cillian Murphy, el cual esta completamente desaprovechado, lo mismo que su personaje, para el cual reclamo una película aparte, pues me ha parecido de lo más interesante de la película. También tenemos al televisivo de The Big Bang Theory, John Galecki, el cual lo hace bien, y es una buena oportunidad de verlo apartado de su personaje habitual. También con un breve papel, tenemos a Olivia Wilde, como madre de Justin, y al también televisivo Vincent Kartheiser, de la serie Mad Men.
En definitiva, una película que empieza muy bien, y acaba muy mal, y no porque su final se descorazonador, sino porque la película pierde su rumbo. Recomendada solo para pasar el rato, y olvidarse de sus múltiples errores y tópicos.
Ficha de la película en Sensacine aquí.
Estamos en el futuro, donde la humanidad, ha conseguido la vida eterna, y además con una apariencia de 25 años. Para evitar la superpoblación que esto podía generar, los cuerpos han sido mutados geneticamente, y al llegar a los 25 años, su reloj de vida se pone en marcha, dándoles tan solo un año de vida extra. Eso sí, pueden ir ganando tiempo, como si de dinero se tratara. Esto por supuesto, trae el problema de siempre, unos pocos tienen mucho tiempo, y por lo tanto la inmortalidad, y el control del mundo, y otros muchos, tienen poco y tienen que ir sobreviviendo al límite si es que lo consiguen.
No me digáis que la premisa de partida, no daba para mucho juego, y de hecho lo da, lo malo es que su director Andrew Niccol, se queda en el contexto, y con los protagonistas, parece llevar otro rollo. Niccol, el que nos deslumbrar con la magnífica película de ciencia ficción Gattaca, no hace lo suficiente para contentar del todo al espectador, y parece completamente rendido al cine comercial.
En cuanto la película esta presentada, así como su dúo protagonista, la trama da un giro vertiginosos, hacía una especie de Bonnie and Clyde, donde enseguida llegamos a desconectar, por no convencernos nada a sus protagonistas. Y no porque lo hagan mal, sino porque su papel no da más de si. Resulta increíble que Seyfried, se rinda tan pronto y de semejante manera a los brazos de Timberlake, y que a pesar de en las numerosas ocasiones en las que poseen mucho tiempo, no sean capaces de guardarse un poco más, para no llegar al límite que llegan continuamente (me entenderéis si habéis visto la peli).
Entre los protagonistas, ademas de a los ya mencionados Justin Timberlake, y Amanda Seyfried, tenemos al competente Cillian Murphy, el cual esta completamente desaprovechado, lo mismo que su personaje, para el cual reclamo una película aparte, pues me ha parecido de lo más interesante de la película. También tenemos al televisivo de The Big Bang Theory, John Galecki, el cual lo hace bien, y es una buena oportunidad de verlo apartado de su personaje habitual. También con un breve papel, tenemos a Olivia Wilde, como madre de Justin, y al también televisivo Vincent Kartheiser, de la serie Mad Men.
En definitiva, una película que empieza muy bien, y acaba muy mal, y no porque su final se descorazonador, sino porque la película pierde su rumbo. Recomendada solo para pasar el rato, y olvidarse de sus múltiples errores y tópicos.
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