Dirigida por Oliver Stone, la película nos narra la historia de Edward Snowden, desde que ingresa en las filas de la CIA como un destacado informático, hasta que como todos sabemos huye desvelando informes clasificados a la prensa, para que los ciudadanos de EEUU y de todo el mundo, sepan que están siendo observados con un complicado y sofisticado programa de escuchas mundial. Sus acciones tuvieron consecuencias, algo que también se ve en la película.
No es el mejor Stone, ni el más reaccionario, y parece mentira, pues el polémico director, tenía buenos mimbres para que ello ocurriera. Se queda en una correcta e interesante película, a la que le falta mordiente de crítica política. Aún con todo, la cinta como ya he dicho, es interesante, y no baja de ritmo a lo largo de todo el metraje. Ya sea por la parte de drama en cuanto a la vida sentimental y personal de Snowden o en cuanto a su faceta profesional, y todo a lo que está asistiendo en la CIA y la NSA. Desde luego, me ha abierto los ojos, si es que no los tenía abiertos ya, y tengo bien claro que aún a pesar de todo lo que nos descubrió Snowden, y que tuvo sus consecuencias en las filas de CIA y sus programas de vigilancia, aún estamos todos monitoreados, y que si alguien se salta la línea de que está marcada, saltan mil alarmas en Langley, o donde sea.
Por la parte de los personajes, Joseph Gordon-Levitt, hace un magnífico trabajo encarnando a Snowden. Un film lleno de grandes rostros, donde todos están correctos, y sorprende por otra parte, el buen trabajo de Shailene Woodley, como mujer en en la sombra, pero que es determinante en la vida de Snowden. También nos encontramos a Tom Wilkinson, Zachary Quinto, Melissa Leo, Rhys Ifans, Logan Marshall-Green, Timothy Olyphant,Scott Eastwood y recuperamos en tono serio a Nicolas Cage, aunque con pocos minutos en pantalla.
En definitiva, una correcta película que ayuda si no sabías mucho del tema, y que se deja ver de una manera entretenida y con atención desde principio a fin. La recomiendo.
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lunes, 12 de diciembre de 2016
jueves, 10 de mayo de 2012
Los Descendientes
Melodrama contenido, dirigido por Alexander Payne, con un perfecto George Clooney como protagonista.
Clooney es Matt King, un abogado de Hawai, casado y que su mujer a sufrido un grave accidente y la ha dejado en coma irreversible. Sus dos hijas y él, se tienen que enfrentar al hecho de que van a quedarse huérfanas y viudo, mientras descubren el gran secreto que tenía la moribunda. Además, de por medio esta la herencia de la familia King, unos terrenos de los que deben desprenderse, y que no saben a que postor vender.
Como he dicho al principio, es un drama contenido. Me explico, todo esta en su justa medida, nada sobra, ni nada falta, ni se abusa de la lágrima fácil, ni se intentan santificar a las victimas de los hechos que están ocurriendo en la película. Todo es tratado con normalidad, todos los personajes son normales (salvo el tema de la millonaria herencia que poseen), y podrían ser tus vecinos o amigos. Ninguno de ellos sobrepasa el umbral, ni se les carga con tintes dramaticos, ni contienen los típicos cliches que podrían tener. El mejor ejemplo son las hijas. Una de ellas, Alexandra (Shailene Woodley), podría ser la típica adolescente rebelde, pasota de todo, y harta de su vida, pero no es así, y eso a pesar de que en un principio parece ser presentada de esa manera. Pronto Payne, le da un giro al personaje, y se vuelve completamente normal, adolescente, pero no exageradamente adolescente, sino fruto de los problemas que ha padecido con su madre. Lo mismo se puede decir de Clooney y su personaje. Muy fácil habría sido cargarle las culpas del distanciamiento familiar por su dedicación al trabajo, pero Payne, esta por encima de esto.
Clooney brilla en su actuación, y bien tendría que haberse llevado el Oscar por la película, y no quedarse en nominación. Elabora un personaje realista, muy creíble, y eso a pesar de parecer ser todo lo contrario a lo que su vida en la realidad es. Otro acierto del cast, son las dos hijas, Shailene Woodley y Amara Miller. La primera borda su papel de adolescente que sabe que va a tener que asumir muchas responsabilidades pronto, y la segunda, no carga las tintas para parecernos demasiado histriónica, y que no pega en la película, sino todo lo contrario, cumple con su papel a la perfección.
En definitiva, una película que aborda muchos sentimientos, y todos en su justa medida, amor, odio, comprensión, perdón,... y sin duda no me queda más que recomendaros la película.
Clooney es Matt King, un abogado de Hawai, casado y que su mujer a sufrido un grave accidente y la ha dejado en coma irreversible. Sus dos hijas y él, se tienen que enfrentar al hecho de que van a quedarse huérfanas y viudo, mientras descubren el gran secreto que tenía la moribunda. Además, de por medio esta la herencia de la familia King, unos terrenos de los que deben desprenderse, y que no saben a que postor vender.
Como he dicho al principio, es un drama contenido. Me explico, todo esta en su justa medida, nada sobra, ni nada falta, ni se abusa de la lágrima fácil, ni se intentan santificar a las victimas de los hechos que están ocurriendo en la película. Todo es tratado con normalidad, todos los personajes son normales (salvo el tema de la millonaria herencia que poseen), y podrían ser tus vecinos o amigos. Ninguno de ellos sobrepasa el umbral, ni se les carga con tintes dramaticos, ni contienen los típicos cliches que podrían tener. El mejor ejemplo son las hijas. Una de ellas, Alexandra (Shailene Woodley), podría ser la típica adolescente rebelde, pasota de todo, y harta de su vida, pero no es así, y eso a pesar de que en un principio parece ser presentada de esa manera. Pronto Payne, le da un giro al personaje, y se vuelve completamente normal, adolescente, pero no exageradamente adolescente, sino fruto de los problemas que ha padecido con su madre. Lo mismo se puede decir de Clooney y su personaje. Muy fácil habría sido cargarle las culpas del distanciamiento familiar por su dedicación al trabajo, pero Payne, esta por encima de esto.
Clooney brilla en su actuación, y bien tendría que haberse llevado el Oscar por la película, y no quedarse en nominación. Elabora un personaje realista, muy creíble, y eso a pesar de parecer ser todo lo contrario a lo que su vida en la realidad es. Otro acierto del cast, son las dos hijas, Shailene Woodley y Amara Miller. La primera borda su papel de adolescente que sabe que va a tener que asumir muchas responsabilidades pronto, y la segunda, no carga las tintas para parecernos demasiado histriónica, y que no pega en la película, sino todo lo contrario, cumple con su papel a la perfección.
En definitiva, una película que aborda muchos sentimientos, y todos en su justa medida, amor, odio, comprensión, perdón,... y sin duda no me queda más que recomendaros la película.
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