Otra comedia ligera del director Shawn Levy, aunque en esta ocasión, contenga más momentos de drama amable que de comedia.
La muerte del patriarca de una familia judía, consigue que toda la familia (cuatro hijos y la madre), se junten para llevar a cabo la última voluntad del difunto, que no es otra que cumplir con una tradición judía, donde los miembros de la familia tienen que permanecer juntos durante siete días para honrar la memoria de su padre. Por supuesto, la convivencia se hace difícil, y trae más de una sorpresa.
El tono general, es más bien de drama, un drama amable, donde Levy, no fuerza la máquina buscando las lagrimas del espectador, sino más bien la comprensión de lo que esta sucediendo en esta familia, y en todo caso, conmover ligeramente en alguna escena. La comedia queda en la pequeña sonrisa por algún que otro momento, que suele coincidir con algún pequeño giro en la trama.
La película suena a ya muy vista, a no ser por la novedad de introducir la tradición judía como vehículo de la narración, aunque no deja de ser entretenida.
Lo que sí ha sabido elegir Levy, es el cast actoral. Casi todos figuras de renombre, como un estupendo Jason Bateman, muy capaz de pasar de un registro de drama a otro de comedia. Una no menos estupenda Jane Fonda, como una madre de lo más original. Rose Byrne, genial como casi siempre. Tina Fey, muy desaprovechada, pues estas esperando continuamente saque su lado más irónico y comico, y salvo por alguna replica graciosilla, el guión no le permite lucirse. También tenemos a Adam Driver, Timothy Olyphant, y Corey Stoll.
En definitiva, una película que pasar sin pena ni gloria por las salas de cine, pero que puede tener su oportunidad para un pase televisivo, o para un alquiler de DVD en una tarde lluviosa (como diría el amigo Enrique Abenia), donde no somos demasiado exigentes. Se puede recomendar sin mucha exigencia en el visionado.
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martes, 7 de octubre de 2014
jueves, 11 de abril de 2013
El cazador de sueños
Una de las muchas adaptaciones de una novela de Stephen King, dirigida por Lawrence Kasdan, allá por el año 2003. Tengo que decir, que esta película le tengo un cariño especial, y eso a pesar de que la película no termine de convencerme, pero los primeros 45 minutos, son verdaderamente imprescindibles, aunque el resto decepcione bastante.
Cuatro amigos, siguen un ritual anualmente. Juntarse como cuando eran niños para pasar un fin de semana de excursión, y rememorar tiempos pasados, y rendir homenaje a Duddits, el niño que de cuando eran pequeños, les transmitió ciertos poderes. Pero en esta ocasión, todo es diferente, y a la vez muy igual, vuelven a sentir el peligro, y no es para menos, pues son la clave para salvar a la humanidad.
Como muchas obras de King (de las que me considero fan), la película tiene un estupendo tramo inicial, y hasta podría decirse medio, para acabar en un decepcionante final. Pero con esta película, me pasa lo mismo que con sus libros, me engancha de tal manera, que a pesar de que se como va a acabar, me la veo de vez en cuando, y disfruto buena parte de la película.
Con este film, todo apuntaba a acabar en buen termino, pues tiene un director de renombre, un reparto que no esta nada mal, y un abultado presupuesto. Una lástima, que ciertos pasajes, y sobre todo el final, sean a veces incluso vergonzantes. Pues ver a Damian Lewis, poniendo ciertos caretos, y además ver representado en imagen la lucha interna que hay en su cerebro, no es del todo acertado. Y lo mismo digo de su final (que no voy a desvelar), pero es demasiado simple, no puede bastar una bota (los que la halláis visto me entenderéis).
En el reparto tenemos a Morgan Freeman, Thomas Jane, Jason Lee, Damian Lewis y Timothy Olyphant. Todos correctos, aunque destaco a Freeman, Jane, y Lee. Lewis, hace lo que puede con lo que le ha tocado, y Lee, tiene para mi la mejor escena de la película en ese maldito water.
En definitiva, uno de esos pecados inconfesables, en los que a pesar de saber que no es una buena película, vuelvo a caer de vez en cuando recurrentemente. Por lo tanto, no me queda otra que recomendarla si aún no la habéis visto, aunque os advierto que puede que os parezca una tontería, sobretodo si no eres fan de King.
Cuatro amigos, siguen un ritual anualmente. Juntarse como cuando eran niños para pasar un fin de semana de excursión, y rememorar tiempos pasados, y rendir homenaje a Duddits, el niño que de cuando eran pequeños, les transmitió ciertos poderes. Pero en esta ocasión, todo es diferente, y a la vez muy igual, vuelven a sentir el peligro, y no es para menos, pues son la clave para salvar a la humanidad.
Como muchas obras de King (de las que me considero fan), la película tiene un estupendo tramo inicial, y hasta podría decirse medio, para acabar en un decepcionante final. Pero con esta película, me pasa lo mismo que con sus libros, me engancha de tal manera, que a pesar de que se como va a acabar, me la veo de vez en cuando, y disfruto buena parte de la película.
Con este film, todo apuntaba a acabar en buen termino, pues tiene un director de renombre, un reparto que no esta nada mal, y un abultado presupuesto. Una lástima, que ciertos pasajes, y sobre todo el final, sean a veces incluso vergonzantes. Pues ver a Damian Lewis, poniendo ciertos caretos, y además ver representado en imagen la lucha interna que hay en su cerebro, no es del todo acertado. Y lo mismo digo de su final (que no voy a desvelar), pero es demasiado simple, no puede bastar una bota (los que la halláis visto me entenderéis).
En el reparto tenemos a Morgan Freeman, Thomas Jane, Jason Lee, Damian Lewis y Timothy Olyphant. Todos correctos, aunque destaco a Freeman, Jane, y Lee. Lewis, hace lo que puede con lo que le ha tocado, y Lee, tiene para mi la mejor escena de la película en ese maldito water.
En definitiva, uno de esos pecados inconfesables, en los que a pesar de saber que no es una buena película, vuelvo a caer de vez en cuando recurrentemente. Por lo tanto, no me queda otra que recomendarla si aún no la habéis visto, aunque os advierto que puede que os parezca una tontería, sobretodo si no eres fan de King.
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