Spike Jonze firma esta obra, donde la soledad y el amor son los protagonistas. En un futuro muy cercano Theodore (Joaquin Phoenix), es un hombre deprimido, a punto de divorciarse, y que encuentra la compañía perfecta en un sistema operativo diseñado para interactuar con el usuario. La relación que establece con esta inteligencia artificial, llegara hasta tal punto, que Theodore caera completamente enamorado de este programa, y ella, Samantha (el sistema operativo), lo mismo con con él.
Jonze, de nuevo se mueve dentro de lo onírico, aunque en esta ocasión, no es un futuro distópico, sino que más bien, lo que parece es un futuro en exceso cercano, y que en cualquier momento, varias de la situaciones que aparecen en pantalla puede llegar a convertirse en realidad muy próximamente. Algo que sin duda refleja la película, son los sentimientos. Amor esta claro, pues la relación amorosa entre Theodore y Samantha son el eje central de la película. Pero sin duda, la soledad a la que los tipos como Theodore se enfrentan, esta siempre muy presente. Son dependientes de las redes sociales, la gente que tiene tropecientos amigos en Facebook, que tiene cientos de grupos en Whasap, y que en realidad, es hay donde están cómodos, y no en las relaciones personales. Por lo tanto, un sistema operativo con inteligencia artificial, es perfecto para ellos, pero también es un arma de doble filo, pues los aísla aún más del resto de la humanidad. Es algo que queda patente a lo largo de la película en multitud de escenas. Desde las abarrotadas estaciones de tren con todo el mundo hablando con sus sistemas operativos, y casi sin darse cuenta de lo que pasa a su alrededor, hasta la manera en la que se trabaja aislado, pero rodeado de personas, cada uno con su terminal. Jonxe refleja todos estos sentimientos, de manera magistral.
Pero no menos magistral es el trabajo de su actor principal, Joaquin Phoenix. Hace un trabajo perfecto. Es capaz de transmitir tanto la profunda tristeza del personaje, hasta la mayor alegría. Y esto ocurre en no pocas ocasiones a lo largo del film. Por lo que me imagino, su compañera en el protagonismo, es Scarlett Johanson. No he podido escuchar su trabajo, pues no he podido ver la película en su versión original, pero si logra transmitir solo con su voz (recordemos que es la voz de Samantha, y que no aparece físicamente en el film) como lo hace su dobladora en español, merece todos mis respetos. Además, tenemos a una perfecta Amy Adams, como casi siempre, Rooney Mara, y una fugaz Olivia Wilde.
En definitiva, una película muy recomendable. Un drama romántico, con sutiles pinceladas de ciencia ficción.
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domingo, 27 de julio de 2014
miércoles, 22 de enero de 2014
Rush
Una de las mejores película basadas en Formula 1 de los últimos tiempos (sí, ya se que tampoco hay muchas, pero si rebuscas, las encontraras).
Dirigida por un sorprendente Ron Howard, aquel de la estupenda Frost-Nixon o Apollo XIII entre muchas, nos narra la rivalidad que existía allá por el año 1976 entre los pilotos James Hunt, y Niki Lauda.
Decir que el éxito de la película es culpa del gran trabajo que realizan sus dos actores protagonistas, en parte es verdad, pero no podemos negar, que el trabajo de Howard detrás de las cámaras, no solo sabiendo dirigir muy bien a sus dos actores, sino que llenando de tensión la pantalla cuando relata los grandes premios, y acompañándolos de escenas intimas entre los dos, y por separado de lo más interesante, tiene en parte gran culpa.
Como aficionado desde siempre a la F1 (sí era uno de los que en los años que no la retransmitían por ninguna cadena española, se la veía en alemán a través de la RTL), hacía mucho tiempo que no me emocionaba tanto viendo las imágenes de la F1, y es que hoy en día, si hay algo que se ha perdido, desde luego es la emoción del pilotaje. Puedo parecer el abuelo cebolleta hablando de tiempos pretéritos, pero en aquellos tiempos, donde no solo importaba la calidad del coche, sino también la maestría, y la valentía del piloto, quedan bien reflejados en la película. Aquello sí era pilotar una bomba en potencia alrededor de los 300 km/h. Y para muestra, me permito el colgaros un enlace a YouTube, donde podéis ver lo que tenía que sentir el piloto cuando pilotaba esas máquinas infernales.
Volviendo a la película, los dos actores principales, son Chris Hemsworth con Hunt, y Daniel Brühl como Lauda. Ambos hacen un papel estupendo, están altamente creíbles, y logran trasnmitir la rivalidad y la admiración a partes iguales que se brindaban estos pilotos. Hay que admitir, que Brühl esta un poco por encima de Chris, pero ambos están perfectos. Otra cosa son los accesorios que les han situado alrededor, Olivia Wilde y Alexandra María Lara, pues son eso, mujeres florero, que son mera decoración, y que el guión no les ha permitido lucirse.
En definitiva, una película que gustara tanto a los fans de la F1, como a los que no, pues no tiene un exceso de escenas de imágenes de Grandes Premios, sino que están en su justa medida. La recomiendo.
Dirigida por un sorprendente Ron Howard, aquel de la estupenda Frost-Nixon o Apollo XIII entre muchas, nos narra la rivalidad que existía allá por el año 1976 entre los pilotos James Hunt, y Niki Lauda.
Decir que el éxito de la película es culpa del gran trabajo que realizan sus dos actores protagonistas, en parte es verdad, pero no podemos negar, que el trabajo de Howard detrás de las cámaras, no solo sabiendo dirigir muy bien a sus dos actores, sino que llenando de tensión la pantalla cuando relata los grandes premios, y acompañándolos de escenas intimas entre los dos, y por separado de lo más interesante, tiene en parte gran culpa.
Como aficionado desde siempre a la F1 (sí era uno de los que en los años que no la retransmitían por ninguna cadena española, se la veía en alemán a través de la RTL), hacía mucho tiempo que no me emocionaba tanto viendo las imágenes de la F1, y es que hoy en día, si hay algo que se ha perdido, desde luego es la emoción del pilotaje. Puedo parecer el abuelo cebolleta hablando de tiempos pretéritos, pero en aquellos tiempos, donde no solo importaba la calidad del coche, sino también la maestría, y la valentía del piloto, quedan bien reflejados en la película. Aquello sí era pilotar una bomba en potencia alrededor de los 300 km/h. Y para muestra, me permito el colgaros un enlace a YouTube, donde podéis ver lo que tenía que sentir el piloto cuando pilotaba esas máquinas infernales.
Volviendo a la película, los dos actores principales, son Chris Hemsworth con Hunt, y Daniel Brühl como Lauda. Ambos hacen un papel estupendo, están altamente creíbles, y logran trasnmitir la rivalidad y la admiración a partes iguales que se brindaban estos pilotos. Hay que admitir, que Brühl esta un poco por encima de Chris, pero ambos están perfectos. Otra cosa son los accesorios que les han situado alrededor, Olivia Wilde y Alexandra María Lara, pues son eso, mujeres florero, que son mera decoración, y que el guión no les ha permitido lucirse.
En definitiva, una película que gustara tanto a los fans de la F1, como a los que no, pues no tiene un exceso de escenas de imágenes de Grandes Premios, sino que están en su justa medida. La recomiendo.
viernes, 2 de marzo de 2012
In time
Tenía tantas ganas de que me gustara esta película como gran aficionado a la scifi que soy, que a pesar de todo lo que había leído y oído hablar de ella, me predispuse de buena gana a que todos estuvieran equivocados. Una lástima, me decepciono en gran parte, aunque no tanto como a la mayoría de la crítica. Si obviamos en gran parte de la película a la pareja protagonista, la película anda por si sola, pero en cuanto hacen acto de presencia, Timberlake, y Seyfried, y su peculiar trama, la película baja muchos enteros.
Estamos en el futuro, donde la humanidad, ha conseguido la vida eterna, y además con una apariencia de 25 años. Para evitar la superpoblación que esto podía generar, los cuerpos han sido mutados geneticamente, y al llegar a los 25 años, su reloj de vida se pone en marcha, dándoles tan solo un año de vida extra. Eso sí, pueden ir ganando tiempo, como si de dinero se tratara. Esto por supuesto, trae el problema de siempre, unos pocos tienen mucho tiempo, y por lo tanto la inmortalidad, y el control del mundo, y otros muchos, tienen poco y tienen que ir sobreviviendo al límite si es que lo consiguen.
No me digáis que la premisa de partida, no daba para mucho juego, y de hecho lo da, lo malo es que su director Andrew Niccol, se queda en el contexto, y con los protagonistas, parece llevar otro rollo. Niccol, el que nos deslumbrar con la magnífica película de ciencia ficción Gattaca, no hace lo suficiente para contentar del todo al espectador, y parece completamente rendido al cine comercial.
En cuanto la película esta presentada, así como su dúo protagonista, la trama da un giro vertiginosos, hacía una especie de Bonnie and Clyde, donde enseguida llegamos a desconectar, por no convencernos nada a sus protagonistas. Y no porque lo hagan mal, sino porque su papel no da más de si. Resulta increíble que Seyfried, se rinda tan pronto y de semejante manera a los brazos de Timberlake, y que a pesar de en las numerosas ocasiones en las que poseen mucho tiempo, no sean capaces de guardarse un poco más, para no llegar al límite que llegan continuamente (me entenderéis si habéis visto la peli).
Entre los protagonistas, ademas de a los ya mencionados Justin Timberlake, y Amanda Seyfried, tenemos al competente Cillian Murphy, el cual esta completamente desaprovechado, lo mismo que su personaje, para el cual reclamo una película aparte, pues me ha parecido de lo más interesante de la película. También tenemos al televisivo de The Big Bang Theory, John Galecki, el cual lo hace bien, y es una buena oportunidad de verlo apartado de su personaje habitual. También con un breve papel, tenemos a Olivia Wilde, como madre de Justin, y al también televisivo Vincent Kartheiser, de la serie Mad Men.
En definitiva, una película que empieza muy bien, y acaba muy mal, y no porque su final se descorazonador, sino porque la película pierde su rumbo. Recomendada solo para pasar el rato, y olvidarse de sus múltiples errores y tópicos.
Ficha de la película en Sensacine aquí.
Estamos en el futuro, donde la humanidad, ha conseguido la vida eterna, y además con una apariencia de 25 años. Para evitar la superpoblación que esto podía generar, los cuerpos han sido mutados geneticamente, y al llegar a los 25 años, su reloj de vida se pone en marcha, dándoles tan solo un año de vida extra. Eso sí, pueden ir ganando tiempo, como si de dinero se tratara. Esto por supuesto, trae el problema de siempre, unos pocos tienen mucho tiempo, y por lo tanto la inmortalidad, y el control del mundo, y otros muchos, tienen poco y tienen que ir sobreviviendo al límite si es que lo consiguen.
No me digáis que la premisa de partida, no daba para mucho juego, y de hecho lo da, lo malo es que su director Andrew Niccol, se queda en el contexto, y con los protagonistas, parece llevar otro rollo. Niccol, el que nos deslumbrar con la magnífica película de ciencia ficción Gattaca, no hace lo suficiente para contentar del todo al espectador, y parece completamente rendido al cine comercial.
En cuanto la película esta presentada, así como su dúo protagonista, la trama da un giro vertiginosos, hacía una especie de Bonnie and Clyde, donde enseguida llegamos a desconectar, por no convencernos nada a sus protagonistas. Y no porque lo hagan mal, sino porque su papel no da más de si. Resulta increíble que Seyfried, se rinda tan pronto y de semejante manera a los brazos de Timberlake, y que a pesar de en las numerosas ocasiones en las que poseen mucho tiempo, no sean capaces de guardarse un poco más, para no llegar al límite que llegan continuamente (me entenderéis si habéis visto la peli).
Entre los protagonistas, ademas de a los ya mencionados Justin Timberlake, y Amanda Seyfried, tenemos al competente Cillian Murphy, el cual esta completamente desaprovechado, lo mismo que su personaje, para el cual reclamo una película aparte, pues me ha parecido de lo más interesante de la película. También tenemos al televisivo de The Big Bang Theory, John Galecki, el cual lo hace bien, y es una buena oportunidad de verlo apartado de su personaje habitual. También con un breve papel, tenemos a Olivia Wilde, como madre de Justin, y al también televisivo Vincent Kartheiser, de la serie Mad Men.
En definitiva, una película que empieza muy bien, y acaba muy mal, y no porque su final se descorazonador, sino porque la película pierde su rumbo. Recomendada solo para pasar el rato, y olvidarse de sus múltiples errores y tópicos.
Ficha de la película en Sensacine aquí.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Cowboys & Aliens
Dirigida por Jon Favreau (Ironman), la película es una mezcla de géneros como muy bien su título indica: el western y la ciencia ficción.
Daniel Craig, despierta anmensico en medio del desierto de Nuevo Mexico, con un extraño brazalete que no puede quitarse. Llega hasta el pueblo más cercano, donde descubre que en realidad, es un forajido buscado por la ley. Es apresado por el Sheriff, y en su traslado a la diligencia que lo llevara a las dependencias federales, el pueblo es atacado por una serie de objetos voladores, que raptan a las personas. Los rifles y las pistolas de los habitantes del poblado, poco pueden hacer en contra de estás máquinas, hasta que Craig, descubre que su brazalete, en realidad es una potente arma, que hace huir a los atacantes. Harrison Ford, terrateniente de turno del poblado, junto a un puñado de hombres y una mujer, marcha en la busqueda de los abduccidos. Aventura a la que se unira Craig.
La película se mueve bien por el género del western, y de haber contado con un guión más solvente, sin duda la película habría ganado muchos enteros. Aún con todo, no esta mal, y entretiene lo suficiente, sobretodo, sino te la tomas muy en serio y si no eres muy exigente con ella (yo no lo fui, y el título, ya previene sobre ello).
Los efectos especiales, están bien recreados, y la CGI con los animatronics, hacen buena mezcla. AL ambientación y el vestuario, también entona perfectamente con el tono western de la película, así como las escenas de acción, que resultan entretenidas, y no se limitan a mover la camara sin ton ni son, cosa que se agradece.
Entre los actores, destacan la pareja protagonista: Daniel Craig, y Harrinson Ford. Ambos defienden muy bien sus personajes a pesar de lo bizarro del argumento, y lo son muy creíbles. También hay que destacar la labor de Sam Rockwell, que encarna a un perfecto barman, frustrado por sus ansias de aventura. Olivia Wilde, es la que se encuentra más perdida. También hay que mencionar a Noah Ringer, que es el niño de la película, y al que podemos recordar sin pelo de la película The last Airbender.
En definitiva, una película a la que si no le pides mucho, puede llegar a hacerte pasar un par de horas de buen entretenimiento.
Daniel Craig, despierta anmensico en medio del desierto de Nuevo Mexico, con un extraño brazalete que no puede quitarse. Llega hasta el pueblo más cercano, donde descubre que en realidad, es un forajido buscado por la ley. Es apresado por el Sheriff, y en su traslado a la diligencia que lo llevara a las dependencias federales, el pueblo es atacado por una serie de objetos voladores, que raptan a las personas. Los rifles y las pistolas de los habitantes del poblado, poco pueden hacer en contra de estás máquinas, hasta que Craig, descubre que su brazalete, en realidad es una potente arma, que hace huir a los atacantes. Harrison Ford, terrateniente de turno del poblado, junto a un puñado de hombres y una mujer, marcha en la busqueda de los abduccidos. Aventura a la que se unira Craig.
La película se mueve bien por el género del western, y de haber contado con un guión más solvente, sin duda la película habría ganado muchos enteros. Aún con todo, no esta mal, y entretiene lo suficiente, sobretodo, sino te la tomas muy en serio y si no eres muy exigente con ella (yo no lo fui, y el título, ya previene sobre ello).
Los efectos especiales, están bien recreados, y la CGI con los animatronics, hacen buena mezcla. AL ambientación y el vestuario, también entona perfectamente con el tono western de la película, así como las escenas de acción, que resultan entretenidas, y no se limitan a mover la camara sin ton ni son, cosa que se agradece.
Entre los actores, destacan la pareja protagonista: Daniel Craig, y Harrinson Ford. Ambos defienden muy bien sus personajes a pesar de lo bizarro del argumento, y lo son muy creíbles. También hay que destacar la labor de Sam Rockwell, que encarna a un perfecto barman, frustrado por sus ansias de aventura. Olivia Wilde, es la que se encuentra más perdida. También hay que mencionar a Noah Ringer, que es el niño de la película, y al que podemos recordar sin pelo de la película The last Airbender.
En definitiva, una película a la que si no le pides mucho, puede llegar a hacerte pasar un par de horas de buen entretenimiento.
martes, 5 de abril de 2011
Los próximos tres días
Otra película que se convierte en exhibición de su protagonista: Russel Crowe.
Dirigida por Paul Haggis, la película nos muestra como un día cualquiera para una familia feliz, puede acabar en ser una tortura para el resto de sus vidas. Crowe, su esposa e hijo, están terminando el desayuno, cuando la policía irrumpe en su casa, para detener a la madre, que es acusada de asesinato. Finalmente, es condenada a 20 años de prisión, por un crimen que supuestamente no ha cometido, aunque todas las pruebas dicen lo contrario. Crowe, su marido, cree ciegamente en la inocencia de su mujer, y ante los fracasos de las apelaciones, y las apariciones de nuevas pruebas que puedan demostrar la inocencia de su mujer, se pone a urdir un plan para rescatar de prisión a su mujer, y poder escapar con la familia.
Crowe, compone un personaje muy creíble, donde, si bien la película no es perfecta, merece la pena verla, tan solo por ver la interpretación de este actor.
La primera hora de película, nos muestra con mucha meticulosidad, como este padre de familia, profesor de literatura en un instituto, es capaz de planear la escapada de su mujer. Y lo hace de una forma verosímil, pues nos muestra tanto sus éxitos en el plan, como sus fracasos, que los hay y bastantes. Estos fracasos, le ponen un punto de realismo a la película, que a pesar de tener algún fallo, acabas por creérterlo.
La segunda parte, se centra en la acción, metiéndonos de lleno en la fuga de la prisión, y en su posterior persecución. Y aunque sea difícil de creer, que una persona normal puede convertirse en un héroe del día a la mañana, Crowe, y su director, de nuevo lo hacen verosímil, al mostrarnos como el protagonista, titubea, no sabe bien como empuñar un arma, ...
Una película, además que no solo contiene amor, sino que habla del amor de un hombre a su mujer y a la estabilidad de su familia, y que es capaz de agarrarse como Don Quijote (como bien dice Crowe en un pasaje de la película) a su verdad, se ponga por delante, quién se ponga.
Los actores, están muy bien, con un fantástico Russel Crowe y Elizabeth Banks, como la mujer. Además, podemos disfrutar de la presencia de Olivia Wilde, en un papel secundario pero determinante, y un cameo muy bien metido de Liam Neeson. Además, se ha rescatado para la película, al veterano actor Brian Dennehy, para ser el padre de Crowe en la ficción.
Una película a la que quizá le sobre algo de metraje, pero que se disfruta de principio a fin, a pesar de sus fallos. Recomiendo la película.
Ficha de la película en Sensacine AQUÍ
Dirigida por Paul Haggis, la película nos muestra como un día cualquiera para una familia feliz, puede acabar en ser una tortura para el resto de sus vidas. Crowe, su esposa e hijo, están terminando el desayuno, cuando la policía irrumpe en su casa, para detener a la madre, que es acusada de asesinato. Finalmente, es condenada a 20 años de prisión, por un crimen que supuestamente no ha cometido, aunque todas las pruebas dicen lo contrario. Crowe, su marido, cree ciegamente en la inocencia de su mujer, y ante los fracasos de las apelaciones, y las apariciones de nuevas pruebas que puedan demostrar la inocencia de su mujer, se pone a urdir un plan para rescatar de prisión a su mujer, y poder escapar con la familia.
Crowe, compone un personaje muy creíble, donde, si bien la película no es perfecta, merece la pena verla, tan solo por ver la interpretación de este actor.
La primera hora de película, nos muestra con mucha meticulosidad, como este padre de familia, profesor de literatura en un instituto, es capaz de planear la escapada de su mujer. Y lo hace de una forma verosímil, pues nos muestra tanto sus éxitos en el plan, como sus fracasos, que los hay y bastantes. Estos fracasos, le ponen un punto de realismo a la película, que a pesar de tener algún fallo, acabas por creérterlo.
La segunda parte, se centra en la acción, metiéndonos de lleno en la fuga de la prisión, y en su posterior persecución. Y aunque sea difícil de creer, que una persona normal puede convertirse en un héroe del día a la mañana, Crowe, y su director, de nuevo lo hacen verosímil, al mostrarnos como el protagonista, titubea, no sabe bien como empuñar un arma, ...
Una película, además que no solo contiene amor, sino que habla del amor de un hombre a su mujer y a la estabilidad de su familia, y que es capaz de agarrarse como Don Quijote (como bien dice Crowe en un pasaje de la película) a su verdad, se ponga por delante, quién se ponga.
Los actores, están muy bien, con un fantástico Russel Crowe y Elizabeth Banks, como la mujer. Además, podemos disfrutar de la presencia de Olivia Wilde, en un papel secundario pero determinante, y un cameo muy bien metido de Liam Neeson. Además, se ha rescatado para la película, al veterano actor Brian Dennehy, para ser el padre de Crowe en la ficción.
Una película a la que quizá le sobre algo de metraje, pero que se disfruta de principio a fin, a pesar de sus fallos. Recomiendo la película.
Ficha de la película en Sensacine AQUÍ
domingo, 19 de diciembre de 2010
Tron: Legacy
Espectacular película, y digna secuela de la primera.
Puro entretenimiento, donde los efectos especiales y la banda sonora son los protagonistas, en detrimento del argumento, como ya pasaba en la película del año 82, que como comentaba aquí, sufría del mal Disney, y pecaba de ser algo infantilona.
Han pasado casi treinta años desde el primer Tron, y en esta ocasión, Kavin Flynn, el protagonista de la primera, ha desparecido de repente misteriosamente, dejando solo a su hijo. Su hijo es el heredero de la empresa Encom, de la que su padre se quedó, tras todo lo acontecido en la primera parte, pero no es una herencia que él desea. Uno de los mejores amigos de Flynn, (el alter ego del programa Tron), recibe un mensaje para transmitirlo a su hijo, lo que le lleva a volver a los recreativos que su padre poseía en los 80. Allí descubre el último trabajo de Flynn, y de nuevo por accidente, se ve precipitado a la red. Una vez dentro, buscara a su padre e intentara volver a la realidad. Y no cuento más.
He de reconocer que soy un fan de la primera película, y que esperaba esta segunda parte con emoción, y con miedo a que me pudiera defraudar, pero menos mal que no ha sido así. Como he comentado, esta segunda parte, adolece de los mismos errores que la primera, y a pesar de ello, se convirtió en película de culto, por lo adelantado a su época, y reflejar la pasión de muchos jóvenes por los ordenadores de entonces (como es mi caso).
Los efectos especiales quedan muy bien, y la banda sonora, creada por Daft Punk, nos mete de lleno en la historia. De hecho, se convierte en protagonista, y con su ritmo vuelve las escenas aún más emocionantes.Y un diseño espectacular.
Cierto es, como dice el amigo de Cinemascomics (con los que pude asistir al estreno de la pelí), que la cara del joven Jeff Bridges, se nota algo artificial, y que queda bien en el entorno digital, pero que cuando pasa a los flahsbacks de la realidad, se nota demasiado, y se convierte en artificial.
Escenas que seguro van a quedar en la retina de muchos, como la nueva vuelta de tuerca de las motos de luz, o los combates con el disco. Y varios guiños que os invito a descubrir, que homenajean películas clásicas y míticas (sobre todo, el entorno Kubrik, y Scott).
Del 3D, no puedo hablar, pues la vi en 2D digital, y desde luego no desmerecía para nada la película, pero a buen seguro, que con el buen sabor de boca que me ha dejado, no me extrañaría que la volviera a ver pronto, pero esta vez en 3D.
Los protagonistas, están bien, destaca Jeff Bridges, que cambia radicalmente su registro y pasa de ser el joven entusiasta de la primera película, a un apocado hombre, víctima de su creación. Olivia Wilde, no esta nada mal, y aporta su granito de papel femenino, y el verdadero protagonista, el hijo de Flynn, Garret Hedlund, que en la versión original, creo estaba mejor que en la doblada, pues posee una potente voz, que no se manifiesta como tal en la versión doblada (por lo poco que recuerdo de la Tron Nigth). También tenemos a Michael Sheen, en una escena para el recuerdo, como propietario de un club, que recuerda a la cantina de cierta película, y que homenajea claramente a un par de pelis míticas (y que como os he dicho, os invito a descubrir).
En definitiva, una película que me ha gustado mucho, y que siendo fan de la primera no me ha defraudado del todo, pues lo que falla en esta, también fallaba en la primera. Os recomiendo que la veáis, y aprovechad a verla en pantalla grande.
Puro entretenimiento, donde los efectos especiales y la banda sonora son los protagonistas, en detrimento del argumento, como ya pasaba en la película del año 82, que como comentaba aquí, sufría del mal Disney, y pecaba de ser algo infantilona.
Han pasado casi treinta años desde el primer Tron, y en esta ocasión, Kavin Flynn, el protagonista de la primera, ha desparecido de repente misteriosamente, dejando solo a su hijo. Su hijo es el heredero de la empresa Encom, de la que su padre se quedó, tras todo lo acontecido en la primera parte, pero no es una herencia que él desea. Uno de los mejores amigos de Flynn, (el alter ego del programa Tron), recibe un mensaje para transmitirlo a su hijo, lo que le lleva a volver a los recreativos que su padre poseía en los 80. Allí descubre el último trabajo de Flynn, y de nuevo por accidente, se ve precipitado a la red. Una vez dentro, buscara a su padre e intentara volver a la realidad. Y no cuento más.
He de reconocer que soy un fan de la primera película, y que esperaba esta segunda parte con emoción, y con miedo a que me pudiera defraudar, pero menos mal que no ha sido así. Como he comentado, esta segunda parte, adolece de los mismos errores que la primera, y a pesar de ello, se convirtió en película de culto, por lo adelantado a su época, y reflejar la pasión de muchos jóvenes por los ordenadores de entonces (como es mi caso).
Los efectos especiales quedan muy bien, y la banda sonora, creada por Daft Punk, nos mete de lleno en la historia. De hecho, se convierte en protagonista, y con su ritmo vuelve las escenas aún más emocionantes.Y un diseño espectacular.
Cierto es, como dice el amigo de Cinemascomics (con los que pude asistir al estreno de la pelí), que la cara del joven Jeff Bridges, se nota algo artificial, y que queda bien en el entorno digital, pero que cuando pasa a los flahsbacks de la realidad, se nota demasiado, y se convierte en artificial.
Escenas que seguro van a quedar en la retina de muchos, como la nueva vuelta de tuerca de las motos de luz, o los combates con el disco. Y varios guiños que os invito a descubrir, que homenajean películas clásicas y míticas (sobre todo, el entorno Kubrik, y Scott).
Del 3D, no puedo hablar, pues la vi en 2D digital, y desde luego no desmerecía para nada la película, pero a buen seguro, que con el buen sabor de boca que me ha dejado, no me extrañaría que la volviera a ver pronto, pero esta vez en 3D.
Los protagonistas, están bien, destaca Jeff Bridges, que cambia radicalmente su registro y pasa de ser el joven entusiasta de la primera película, a un apocado hombre, víctima de su creación. Olivia Wilde, no esta nada mal, y aporta su granito de papel femenino, y el verdadero protagonista, el hijo de Flynn, Garret Hedlund, que en la versión original, creo estaba mejor que en la doblada, pues posee una potente voz, que no se manifiesta como tal en la versión doblada (por lo poco que recuerdo de la Tron Nigth). También tenemos a Michael Sheen, en una escena para el recuerdo, como propietario de un club, que recuerda a la cantina de cierta película, y que homenajea claramente a un par de pelis míticas (y que como os he dicho, os invito a descubrir).
En definitiva, una película que me ha gustado mucho, y que siendo fan de la primera no me ha defraudado del todo, pues lo que falla en esta, también fallaba en la primera. Os recomiendo que la veáis, y aprovechad a verla en pantalla grande.
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