Si parecía imposible que una nueva entrega de la franquicia creada por George Miller, tantos años después de la tercera entrega nos podía sorprender, estábamos equivocados, o por lo menos yo lo estaba. Casi recién salido del cine y con el hype que eso crea, estoy escribiendo estas palabras intentando contener mis emociones hacia la película. Grandiosa de principio a fin, llena de puro espectáculo de bueno, magistralmente dirigida y montada, con actores que saben estar en su sitio, y una acción que casi no te deja pestañear por si te pierdes algo.
Se que hay muchas reseñas y críticas en la red que llenan de alabanzas la película, y os pensareis que puedo aportar de novedoso. Pues seguramente nada, pero me siento en la obligación de escribir una reseña de una película cuando me ha impactado tanto como esta. Se que últimamente estoy perezoso para escribir, seguro se me pasa, pero no llego a todo: trabajo, blog, radio, revistas,... y no quiero descuidar lo más importante en mi vida, mi familia. Así que por favor, creedme cuando os digo que estamos ante un espectáculo pirotécnico con mayúsculas, un prodigio de entretenimiento, y que esta bien atado con las anteriores entregas y no se echa de menos al actor principal Mel Gibson, sustituido en Furia en la carretera por un estupendo Tom Hardy.
No es la película del siglo, ni es arte y ensayo, pero sí que es lo que muchos buscamos en este tipo de películas: entretenimiento sin fin, y que no trate por tonto al espectador. Es una de esas películas que uno se siente obligado a ver de vez en cuando y que no cansan por la repetición de visionados. Y cuando digo que no nos tratan como a tontos, es porque con las pocas frases de guión que salen en la película, y menos aún de su protagonista principal (principal por Charlize Theron le come su buena cuota de pantalla a Hardy y con razón, esta estupenda), nos enteramos por completo de la situación de Max, y del mundo que en esta entrega le toca vivir: un mundo con una falsa religión que adora a los motores, la gasolina,... hasta para entrar en su Valhalla, se habla de que el cuerpo va a llegar todo cromado y reluciente. Sabes de los distintos personajes, los distintos niveles que existen en esta extraña civilización, en fin, que con pocas palabras basta.
Los actores están que se salen. Hardy es el perfecto sustituto de Mel Gibson (al que echamos de menos en un cameo oculto), Charlize Theron borda su papel de Imperiosa Furiosa, Nicholas Hoult, no resulta soso en insoportable, pues también esta perfecto en su papel, y el resto de secundarios, están al mismo nivel.
Miller dirige con maestría (recordemos que ya ha superado los 70 años), el montaje es perfecto, la fotografía con ese cambio de amarillos a azules queda genial, la banda sonora esta completamente integrada y te pone en situación, y las escenas de acción (casi se puede decir la única escena de acción que llena toda la película) son de vértigo y completamente creíbles. Seguro hay algo de CGI rondando, pero desde luego se nota que ha habido mucho trabajo de especialista llevando los coches al limite en el desierto.
Os habréis fijado que no he puesto sinopsis, pero creo que no os hace falta, seguro que ya la habéis leído en otros sitios. En definitiva, una película llena de excesos, cosas imposibles, persecuciones, acción,... vamos una pasada. El mejor espectáculo de acción de los últimos años.
Mostrando entradas con la etiqueta Nicholas Hoult. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nicholas Hoult. Mostrar todas las entradas
sábado, 23 de mayo de 2015
jueves, 5 de septiembre de 2013
Memorias de un zombie adolescente
Antes de nada, aplaudir a los tituladores españoles, porque sacarse ese título desde el original Warm Bodies (Cuerpos Calientes), tiene su aquel.
Tras este breve apunte, esta es una película donde se le quiere dar de nuevo un punto de vista original al genero zombie, convirtiéndolo en parte en comedia, y en parte en drama romántico. Si por lo primero, acierta por completo, aunque no te partas de risa, por lo segundo fracasa rotundamente, y al aficionado al genero le deja bastante vacío.
Jonathan Levine, dirige esta película, donde R, es un zombie, que tiene pensamientos, y no sabe porque ha llegado hasta esa situación. En una de sus excursiones en busca de comida, tropieza con Julie, de la cual, tras comerse el cerebro de su novio, cae rendidamente enamorado, y quiere ponerla a salvo, y mantenerla a su lado. Toda esta situación, cambiara la perspectiva de los zombies, aunque a algunos no les siente demasiado bien.
El tramo inicial, es bastante bueno. Se nos presenta a si mismo R, y nos da una descripción de su hogar y de la zona en la que vive, con una buena dosis de humor. Humor, que le viene muy bien, para hacerte olvidar, el porque se ha llegado a esta situación apocalíptica, como se han convertido en zombies, porque cuando llegan a ser huesudos son tan rápidos, etc, etc,... Sin embargo, a mitad de metraje,la película gira por completo, y se convierte en una película romántica juvenil, donde los chistes son más bien escasos, y se tiñe todo de una seriedad un tanto impostada. Esta parte final, es la que más me rechina. Sin haber llegado a aburrirme del todo, hace que las preguntas que en un principio me planteaba, y que había pasado por alto por parecer la película una comedia y por lo tanto, perdonar ciertas concesiones, vuelvan con más ímpetu, y además me empiece a formular otras (como por ejemplo, ¿porqué demonios no escapa con el coche desde la primera vez? ¿Y es que el resto de los zombies no oyen el coche?).
El plantel actoral, no lo hace del todo mal. Tenemos al habitualmente soso Nicholas Hoult, reconvertido en galán juvenil zombie. Y precisamente por ser zombie, no le sienta tan mal el personaje (veremos en futuras entregas si hay). Teresa Palmer no lo hace nada mal. John Malkovich, como casi siempre últimamente esta muy desaprovechado. Y la gran baza es Rob Corddry, que es el contrapunto perfecto cómico.
Los maquillajes y los efectos especiales, no son nada del otro mundo. Y el diseño de los huesudos, no me ha gustado mucho, pues me parece increíble que les hayan quitado los ojos, y aún con todo puedan ver perfectamente.
En definitiva, puede parecer que la película no me ha gustado. No es así, me ha entretenido lo justo, sin ser nada del otro mundo. Pero me esperaba otra cosa. Es un claro ejemplo, donde no hay que fiarse de un trailer, pues parecía otra película distinta. O más bien la película anunciada en el trailer, se queda en la primera media hora. Ni la recomiendo, ni digo que la veáis.
Tras este breve apunte, esta es una película donde se le quiere dar de nuevo un punto de vista original al genero zombie, convirtiéndolo en parte en comedia, y en parte en drama romántico. Si por lo primero, acierta por completo, aunque no te partas de risa, por lo segundo fracasa rotundamente, y al aficionado al genero le deja bastante vacío.
Jonathan Levine, dirige esta película, donde R, es un zombie, que tiene pensamientos, y no sabe porque ha llegado hasta esa situación. En una de sus excursiones en busca de comida, tropieza con Julie, de la cual, tras comerse el cerebro de su novio, cae rendidamente enamorado, y quiere ponerla a salvo, y mantenerla a su lado. Toda esta situación, cambiara la perspectiva de los zombies, aunque a algunos no les siente demasiado bien.
El tramo inicial, es bastante bueno. Se nos presenta a si mismo R, y nos da una descripción de su hogar y de la zona en la que vive, con una buena dosis de humor. Humor, que le viene muy bien, para hacerte olvidar, el porque se ha llegado a esta situación apocalíptica, como se han convertido en zombies, porque cuando llegan a ser huesudos son tan rápidos, etc, etc,... Sin embargo, a mitad de metraje,la película gira por completo, y se convierte en una película romántica juvenil, donde los chistes son más bien escasos, y se tiñe todo de una seriedad un tanto impostada. Esta parte final, es la que más me rechina. Sin haber llegado a aburrirme del todo, hace que las preguntas que en un principio me planteaba, y que había pasado por alto por parecer la película una comedia y por lo tanto, perdonar ciertas concesiones, vuelvan con más ímpetu, y además me empiece a formular otras (como por ejemplo, ¿porqué demonios no escapa con el coche desde la primera vez? ¿Y es que el resto de los zombies no oyen el coche?).
El plantel actoral, no lo hace del todo mal. Tenemos al habitualmente soso Nicholas Hoult, reconvertido en galán juvenil zombie. Y precisamente por ser zombie, no le sienta tan mal el personaje (veremos en futuras entregas si hay). Teresa Palmer no lo hace nada mal. John Malkovich, como casi siempre últimamente esta muy desaprovechado. Y la gran baza es Rob Corddry, que es el contrapunto perfecto cómico.
Los maquillajes y los efectos especiales, no son nada del otro mundo. Y el diseño de los huesudos, no me ha gustado mucho, pues me parece increíble que les hayan quitado los ojos, y aún con todo puedan ver perfectamente.
En definitiva, puede parecer que la película no me ha gustado. No es así, me ha entretenido lo justo, sin ser nada del otro mundo. Pero me esperaba otra cosa. Es un claro ejemplo, donde no hay que fiarse de un trailer, pues parecía otra película distinta. O más bien la película anunciada en el trailer, se queda en la primera media hora. Ni la recomiendo, ni digo que la veáis.
jueves, 14 de marzo de 2013
Jack el Cazagigantes
He podido asistir al preestreno de esta película dirigida por Brian Singer. La película, claramente opta por el tono familiar, le da un toque distinto a la fabula de las habichuelas mágicas, pero no se decanta por oscurecer el cuento, como en otras adaptaciones de otros cuentos, estamos viendo.
Claramente Singer dirige en piloto automático, parece más que lo hace por ganarse los cuartos, que por hacer arte. Aún así, construye una película que aunque no este a la altura de otras grandes películas de aventuras para ver en familia (Goonies, Princesa prometida,...) se deja ver bastante bien, y entretiene lo suificiente.
Por supuesto, como estáis leyendo, no es una obra de arte, ni algo con lo que se pueda optar a grandes premios, pero sí, algo muy disfrutable para ver con la familia, y pasar todos un rato juntos.
En esta ocasión, Jack, el de las habichuelas, consigue las judías de manera fortuita, y de la misma manera, una de ellas acaba debajo del fondo, de su casa, provocando que crezca la planta hasta la tierra de los gigantes. Sí, gigante, porque no solo hay uno, sino que son un poblado entero, y le tienen muchas ganas a los humanos, pues fueron quienes las desterraron allí arriba. A parte de juego de tronos entre medio, y princesas prometidas con quien no debe, lo que se va a desatar, es de nuevo una guerra entre humanos y gigantes. Menos más que siempre hay un plebeyo osado, para vencer a los gigantes y de remate, conseguir a la princesa.
Hay varias caras conocidas en el reparto, como es la de Ewan McGregor, que si Singer esta en piloto automático, este aún más, y construye un personaje, graciosillo, y aprueba con su trabajo. También tenemos al próximo zombie de moda: Nicholas Hoult, que con su cara de soso, parece que se esta ganando terreno en las películas juveniles (por lo de zombie, me refiero a su próxima película de estreno: Memorias de un zombie adolescente). También como malo de turno, tenemos a un Stanley Tucci, correcto aunque un pelín sobreactuado, que no le va mal al tono de la película. Aparece brevemente, Warwick Davis, el enano de Willow, película que esta de aniversario. Y bajo las capas de la informatica, tenemos a Bill Nighy, como uno de los gigantes.
Los decorados están bien recreados, y todos los efectos especiales, están bien montados, y aunque se pueda notar algún detalle de artificialidad en algún gigante, no desentona con el espíritu del fantástico La película se presenta en 3D, pero salvo alguna escena rodada específicamente para ello, se puede prescindir por completo de verla en este formato. Es más, como muchas de las escenas son bastante oscuras, las dichosas gafitas, no dejan apreciar bien toda la textura.
En definitiva, una película recomendable para ver en familia, pues en ese ámbito entretiene lo suyo. Fuera de él, la película ya no es tan entretenida, y se le pide algo más.
Claramente Singer dirige en piloto automático, parece más que lo hace por ganarse los cuartos, que por hacer arte. Aún así, construye una película que aunque no este a la altura de otras grandes películas de aventuras para ver en familia (Goonies, Princesa prometida,...) se deja ver bastante bien, y entretiene lo suificiente.
Por supuesto, como estáis leyendo, no es una obra de arte, ni algo con lo que se pueda optar a grandes premios, pero sí, algo muy disfrutable para ver con la familia, y pasar todos un rato juntos.
En esta ocasión, Jack, el de las habichuelas, consigue las judías de manera fortuita, y de la misma manera, una de ellas acaba debajo del fondo, de su casa, provocando que crezca la planta hasta la tierra de los gigantes. Sí, gigante, porque no solo hay uno, sino que son un poblado entero, y le tienen muchas ganas a los humanos, pues fueron quienes las desterraron allí arriba. A parte de juego de tronos entre medio, y princesas prometidas con quien no debe, lo que se va a desatar, es de nuevo una guerra entre humanos y gigantes. Menos más que siempre hay un plebeyo osado, para vencer a los gigantes y de remate, conseguir a la princesa.
Hay varias caras conocidas en el reparto, como es la de Ewan McGregor, que si Singer esta en piloto automático, este aún más, y construye un personaje, graciosillo, y aprueba con su trabajo. También tenemos al próximo zombie de moda: Nicholas Hoult, que con su cara de soso, parece que se esta ganando terreno en las películas juveniles (por lo de zombie, me refiero a su próxima película de estreno: Memorias de un zombie adolescente). También como malo de turno, tenemos a un Stanley Tucci, correcto aunque un pelín sobreactuado, que no le va mal al tono de la película. Aparece brevemente, Warwick Davis, el enano de Willow, película que esta de aniversario. Y bajo las capas de la informatica, tenemos a Bill Nighy, como uno de los gigantes.
Los decorados están bien recreados, y todos los efectos especiales, están bien montados, y aunque se pueda notar algún detalle de artificialidad en algún gigante, no desentona con el espíritu del fantástico La película se presenta en 3D, pero salvo alguna escena rodada específicamente para ello, se puede prescindir por completo de verla en este formato. Es más, como muchas de las escenas son bastante oscuras, las dichosas gafitas, no dejan apreciar bien toda la textura.
En definitiva, una película recomendable para ver en familia, pues en ese ámbito entretiene lo suyo. Fuera de él, la película ya no es tan entretenida, y se le pide algo más.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












